Testigos




23 P. JOSÉ LUIS RAMIREZ SS.CC. 1911 - 1990

José Luis nació el 23 de febrero de 1911 en San Sebastián, Guipúzcoa, en el país vasco. Fue bautizado con el nombre de Pedro. Pequeño de tamaño, no muy hablador, gran observador, de palabras precisas, buen cantor.

El noviciado lo hace en Montgeron, donde toma el nombre de José Luis. Profesó en septiembre de 1928. Sus estudios eclesiásticos los hace en Chateaudun, en una época bastante difícil políticamente. Interrumpe sus estudios para hacer su servicio militar en España, concluido este tiempo, vuelve a Chateaudun donde termina sus estudios en 1934.

Fue ordenado sacerdote el 22 de diciembre de 1934 en Chartres. El tema misionero estaba muy vivo y nuestro buen vasco vibraba con la perspectiva de salir de misión. El padre Flavian Prat ss.cc., superior general, le comunicó su primera obediencia que sería la isla de Hainán en China.

Para la Congregación en ese tiempo China significaba un pequeño grupo de hermanos (14) que intentaba establecerse en una isla bastante grande para anunciar el Evangelio. Aprendieron a luchar con el idioma, las costumbres, las comidas y deslumbrarse con su cultura milenaria

En el año de 1953, llega al Perú, a pedido de monseñor Pablo Ramírez ss.cc., obispo de Cajamarca, para comenzar se le pide que pase un tiempo en el Colegio SS.CC. Recoleta; año en que la Congregación planificaba tomar a cargo la parroquia de Puente Piedra, lo que hizo postergar el pedido de monseñor Ramírez. La Congregación forma un trío de hombres que sin lugar a dudas enfrentarían las dificultades que tenía el lugar: Alberto Lanata ss.cc., como párroco, Luis Dalle ss.cc. y José Luis Ramírez ss.cc. como vicarios.

En 1958, es trasladado a Chaclacayo, teniendo como vicario al padre Enrique Olier ss.cc., con quien entabló una buena amistad de muchos años. Desde 1964 hasta 1970 se le pide ir al Colegio, para encargarse de la enseñanza de religión en los últimos años de secundaria.

En 1970 parte a San Juan del Oro, donde vuelve a vivir con uno de los 14 hermanos con quien compartió en China, el padre Nicolás Castel ss.cc.. Son años de gozo con ese hermano que se valoran y quieren mutuamente, donde se encuentra con un grupo de religiosas de Santa María de la Providencia.

San Juan del Oro, es una ruptura fuerte con el mundo en el que se había movido desde su llegada al Perú. Pasa de lo urbano a lo rural, de lo limeño a lo puneño, de lo estructurado a lo que no tiene estructura, de las comunidades grandes a la vida con un solo hermano.

En 1975, vuelve a Lima por un corto tiempo, es un hombre que está lleno de todo: de Dios, de fraternidad, de amor por los amigos, de ganas de servir a los pequeños.

A mediados de 1976 se le solicita que labore en la Parroquia “Santa Gertrudis” de Sachaca. En 1979 se le pide volver a Lima y ayudar en la “Comuna” debido a que Héctor de Cárdenas, otro viejo compañero de Chaclacayo, ya está muy mal. La muerte de Héctor, que podría haber acabado con la experiencia de una comunidad laical, encuentra en José Luis un hombre disponible, lleno de Jesús.

El día 17 de junio de 1990, día del Corpus Christi y día del padre, después de despedirse de los que amaba, partió al encuentro del Señor al que amaba. Muchos lloraron su muerte, al mismo tiempo agradecían a Dios por su vida y por la forma que ayudó a amar a la familia de los Sagrados Corazones.