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29 P. NICOLÁS (EUDES) CASTEL SS.CC. 1921 - 2003

Nació el 19 enero de 1921 en Plonevez-du-Faou (Finistère). Hijo de Nicolás Castel y de Francisca Blanchard. Toma el hábito el 8 de septiembre de 1937. Realiza su profesión temporal el 15 septiembre 1938 en Montgeron y la profesión perpetua el 14 de mayo de 1942 en Chateaudun. Se ordenó de sacerdote el 20 junio de 1943 en Chateaudun.

Partió a Alemania (Düsseldorf) en agosto de 1943, para el servicio de trabajo obligatorio y retornó en mayo de 1945. El 15 de octubre de 1946 partió a la misión de Haînan (China), donde años después fue expulsado por la presión comunista en febrero de 1953, inmediatamente partió a Japón arribando a Tsuruoka, en mayo. El 25 de mayo de 1958, llega a París con permiso; en septiembre de 1959 se incorpora a la comunidad de Sarzeau como superior. En el mes de mayo de 1960, reemplaza al padre Théophane Michelot como ecónomo de Sarzeau y fue parte del consejo.

Llega al Perú el 25 de abril de 1963. El uno de enero de 1964 es nombrado párroco de Ayaviri y consejero pro-provincial. El 10 de marzo de 1966, es nombrado párroco de Sandia. De 1967 a 1969, fue Vicario General de la prelatura de Ayaviri. De 1970 a 1976, fue párroco de San Juan del Oro. De 1976 a 1982, fue vicario cooperador de San Juan del Oro. Fundador de Putinapunco

En 1982, por problemas cardíacos tuvo que ser hospitalizado en Arequipa. Se integró a la comunidad de Sachaca. De 1985 a 1992 se desempeñó como párroco de la Parroquia de los Sagrados Corazones de Pachacútec (Arequipa).

De 1992 a 2003, ejerció su ministerio como vicario de la Parroquia Damián de Molokai (Ensenada, Lima).

El día 10 de junio viajó a Francia para tomar dos meses de vacaciones, regresa el 26 de agosto, cuatro días después fue internado en la clínica Maison de Santé. Nicolás se encontró con el Padre el lunes uno de septiembre a las 5.45 p.m.; al día siguiente a las 2.30 p.m. en la parroquia Damián de Molokai se celebró la misa de cuerpo presente y a las 4p.m. fue enterrado en el cementerio Presbítero Maestro.

Nicolás nos deja el ejemplo de un gran hombre misionero, humilde, transparente y cercano a la gente sencilla. Gracias Nicolás por toda tu vida y que el Señor te guarde en su Amor.